Does not Commute

Does not Commute (DnC) 1.0.1

No es tan trivial como ir de A hasta B

El tráfico oculta muchas historias, pero solemos vivir solo una: la nuestra. Does not Commute te descubre las historias de muchos conductores comunes al tiempo que te entretiene con un puzle de conducción y habilidad al estilo Flight Control. El resultado es una mezcla sublime de juego y relato no lineal donde puedes disfrutar tanto de la conducción como de la compleja intersección de historias personales. A destacar la deliciosa banda sonora y el estilo cinematográfico de los gráficos. Ver descripción completa

PROS

  • Conducción divertida
  • Música de gran calidad
  • Reproducción de partidas
  • El estilo setentero
  • Un puzle con historia

CONTRAS

  • La dificultad de algunos niveles puede echarte atrás

Excelente
9

El tráfico oculta muchas historias, pero solemos vivir solo una: la nuestra. Does not Commute te descubre las historias de muchos conductores comunes al tiempo que te entretiene con un puzle de conducción y habilidad al estilo Flight Control. El resultado es una mezcla sublime de juego y relato no lineal donde puedes disfrutar tanto de la conducción como de la compleja intersección de historias personales. A destacar la deliciosa banda sonora y el estilo cinematográfico de los gráficos.

El tráfico se convierte en juego

Todo empieza con un coche. Un coche y un propósito: ir desde el punto de partida hasta una de las calles situadas al otro lado del mapa. Solo hay sesenta segundos, pero el primer coche atraviesa la noche con soltura. A fin de cuentas, no parece haber tráfico en esta zona de la ciudad. Por ahora.

Todo parece ir con normalidad hasta que Does not Commute te sitúa en un segundo coche y una segunda historia, como si fueses el protagonista de El salto cuántico. El segundo coche tiene otro destino, pero el momento es compartido: si te cruzas con el primer coche, tendrás que esquivarlo o perderás tiempo.

Y así hasta llegar a diez, quince, veinte coches que se desplazan en el mismo momento, por las mismas calles, hasta convertir un tranquilo suburbio en un pequeño caos de motores, neumáticos chirriantes y faros que cortan la noche. Cada impacto quita tiempo, pero lo puedes recuperar recogiendo bonificaciones.

Cada pieza del puzle tiene su historia

Al final de cada nivel, tienes la oportunidad de volver a reproducir la partida. En este modo replay es donde más se disfruta de la intersección de historias personales, que añaden una dimensión hasta ahora desconocida al género de los rompecabezas. Es como si en Tetris cada pieza tuviera nombre propio y un plan.

Para aumentar el disfrute audiovisual, los autores de Does not Commute han creado un estilo visual reminiscente del cine de intriga de los años sesenta y setenta, con una banda sonora reminiscente de clásicos como La Pantera Rosa o Bullit. La atmósfera se nota también en la cinematografía, amarillenta y estropeada.

La conducción en sí no tiene mucho misterio: los coche responden de manera distinta según su potencia y tamaño, y la perspectiva elevada recuerda las carreras alocadas de Death Rally. Pero a diferencia de su primo sanguinario, Does not Commute no tiene sangre ni disparos: es una historia gentil.

Otra obra maestra de Mediocre

El equipo de Mediocre, lejos de ser fiel a su irónico nombre, sigue lanzando juegos de altísima calidad. Does not Commute se añade a una lista ya impresionante, formada por Granny Smith, Sprinkle y Smash Hit.

Con respecto a sus ilustres predecesores, Does not Commute muestra un mayor interés por la narración, pero sin renunciar a los elementos que han llevado Mediocre al éxito: una alta calidad audiovisual y una mecánica sencilla pero difícil de dominar.

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Does not Commute (DnC) 1.0.1